En Venezuela se anuncian los cambios que se vienen viviendo en la Globalización: el desempleo, la desaparición de las relaciones entre capital y trabajo. El tránsito de los Estados Nacionales a las Ecorregiones Productivas, la ruptura del modelo monetarista y la aparición del humanismo que reclama una ética individual, donde el ser humano sea el centro del nuevo mundo que está naciendo en nuestro continente.
En una estrategia basada en el manejo del capital social, el gobierno venezolano consciente de la realidad económica que vive el sistema del capital, trata por todos los medios de recoger los pedazos en que se desgaja el modelo financiero, produciendo una economía acorde con la realidad tecnológica, social, y política donde la producción debe ser, antes que cualquier otra cosa, de calidad.